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El cantor

Acariciaba su guitarra con tal delicadeza que los pájaros se acercaban a escucharlo. Pero una noche sin luna descubrió que lo que más amaba en este mundo lo había traicionado. Solo pensaba en la manera de desaparecer de la faz de la tierra...

Revista Latina NC··1 min de lectura·Actualizado:
El cantor
Acariciaba su guitarra con tal delicadeza que los pájaros se acercaban a escucharlo. Pero una noche sin luna descubrió que lo que más amaba en este mundo lo había traicionado. Solo pensaba en la manera de desaparecer de la faz de la tierra. Y ya decidido al viaje sin retorno, con la fe marchita, el cantor apagó su voz, y silenciosamente se lanzó de unos despeñaderos y al llegar al fondo del abismo, ya muerto el cuerpo, quiso también que expirara su alma, tenía miedo que al penar buscando el cielo o el infierno encontrara de nuevo su guitarra.

Photo by Oleg Ivanov on Unsplash

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