Hablar de Ranita García es hablar de casi diez años de trabajo comunitario incansable en Louisburg y en distintas comunidades de Carolina del Norte.
Durante todo este tiempo, ha organizado, gestionado, apoyado causas sociales, culturales y humanas sin esperar reconocimiento.
Y algo muy importante:
Hasta el día de hoy, no ha recibido apoyo de fundaciones ni de grandes organizaciones.
Todo lo que ha hecho con sus propios medios y con el respaldo solidario de la comunidad.
Ha dado incluso desde sus propios ingresos, aun siendo una persona de recursos económicos limitados.

No ayudado desde la abundancia.

Ayudó desde el corazón.
Quien lo conoce puede dar testimonio de su calidad humana, de su entrega genuina y del trabajo que ha hecho por tantas familias. Su trabajo no ha sido para la foto; ha sido constante, real y profundamente humana.

Hoy enfrenta una batalla difícil.
Hace casi dos meses fue sometido a una cirugía en el estómago debido a un cáncer que ahora le toca padecer, situación que lo ha dejado inhabilitado para trabajar.
La vida a veces nos pone pruebas injustas, pero también nos da la oportunidad de demostrar unidad.
📢 Mañana habrá un evento en la ciudad de Durham Carolina del Norte para apoyarlo.
Es momento de acompañarlo.
De sostenerlo.
De agradecer con acciones todo lo que sembró durante casi una década.
Porque la verdadera comunidad no olvida.
Y quien ha estado para todos, merece que hoy estemos para él.

