Las palabras y las letras, cuando están bien encauzadas, construyen puentes de paz, abren senderos de reconciliación y permiten disfrutar de las espectaculares vistas de la solidaridad en un mundo que, a menudo…
En casi todas las reuniones a las que últimamente voy, más temprano que tarde soy abordado con infaltables preguntas contables, en nada relacionadas con la temática literaria de mis obras, por parte de familiares, amigos, conocidos y extraños concurrentes.
Si lo es aquà en soledad, por impuesta y hasta conveniente distancia social, más difÃcil serÃa si tal vez me apareciese por allá, más que a riesgo, a expresar a grito herido esto que aflige y destroza mi corazón.
Intenta aprender…
Cuando apacigües el alma, cuando disfrutes la tarde caer, con corazón henchido de calma… Y esos recuerdos dejen de arder, la esperanza volverá, la carga se aliviará y la luz del mañana, sin prisa, te inspirará.
Que al final de los adioses del olvido alguien disperse por doquiera mis cenizas, para que la brisa que besa el Alto del Vino se impregne con sonatas, versos y sonrisas…
Bucólico paraje donde, en una lomita, ¿recuerdas?, quise hacerte un tibio nido, para encerrarnos allá, en soledad furtiva, a gritar con letras y besos este amor vivido.
Momentos idos, segunda entrega de relatos románticos del autor Wilson Rogelio Enciso, no es simplemente un libro: es un aliento prolongado de memoria, un susurro que se escapa del rincón más oscuro del corazón humano. Cuarenta y tres relatos configuran este universo de palabras que no buscan explicarse, sino ser escuchadas, como quien oye el murmullo del viento entre las ramas de un árbol moribundo.