martes, noviembre 23, 2021

enfermos del alma

La promesa

Cuarenta y tantos años llevo casado con Eduviges Alcira Dávila. Desconocía, entre otras tantas, esta interesante historia de su bonita infancia, ¡más no por eso fácil! Tal parece que fue una época dura, razón por la cual, quizá, casi nunca me habla de su niñez, mucho menos de las afugias por las que atravesó.

Una mujer de éxito

Aquella guapa y elegante mujer comenzó por decirme que casi treinta años después, y por causalidad o curiosidad de madre, ella le volvió a escuchar a su padre esa recomendación a la cual, por considerarla otro de sus ‘sermones’, o quizá palabrería destemplada, entonces poco caso le hizo, ni importancia alguna le dio.

Virus…$$

Este es un relato de ficción subcontinental con algunos temas que de pronto un lector acucioso, otros le dirán supersticioso, podría asociar con la contagiosa realidad que por estos tiempos del olvido, en las alas del éter, vuela de montaña en montaña, de país en país, de continente a continente… de persona a persona.

Conversaciones con mi nieto

Como a todos casi nos pasa al volvernos abuelos, ¡o eso creo!, o escuché por ahí, al llegarme el sorpresivo turno… ¡humanos sentimientos encontrados me rasguñaron por dentro el pecho! No obstante, desde cuando lo tuve entre mis brazos, esa primera y mágica vez, y me miró, como si fuésemos viejos conocidos, hospedándose en lo más recóndito de mi existir, lo escuché. Me habló con ese rayito de luz escapado de sus incólumes pupilas: —Abuelo, soy el complemento de tu vida, así como la prolongación de tu existencia...

El magistrado

Esa tarde solo quería caminar por ahí, por las calles del centro histórico de aquella ciudad subcontinental. Solo eso y, tal vez, leer en los rostros de los anónimos transeúntes capitalinos, como es mi involuntaria costumbre, historias de angustias represadas, pecados guardados, calladas ambiciones, así como candentes iras sociales por mucho tiempo aguantadas, pero a punto de estallar ante cualquier inesperado como insulso chispazo. Sí, solo eso quería, nada más.

Cuatro doctores y un campesino

Tras casi cincuenta años de asfixiantes trabajos forzados en la atafagada ciudad capital de aquel país subcontinental, en vías de desarrollo desde hace más de doscientos años, y único en el planeta tierra, cuatro prestigiosos profesionales de diversas disciplinas decidieron refundirse, de manera parcial, en compañía de sus respectivas parejas.

La casa de Víctor

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Con la esperanza viva

Tal vez fueron más de cien compatriotas cercanos a Ángel los que lograron aferrarse y guarecerse, a su manera, en la impersonal y fría metrópoli, ciudad capital del vecino país que lo acogió. Lo consiguieron gracias a la incógnita, solidaria y desinteresada gestión “diplomática y humanitaria” de aquel espigado cincuentón de oscura tez...

Elecciones en el gallinero

Érase una vez un gallinero alborotado porque sus integrantes descubrieron que todos, tarde que temprano, serían desplumados. Para calmarlos, la más vieja de las gallinas les insinuó que de manera democrática y civilizada escogieran cuidandero...

Lágrimas sobre París

Varias semanas llevaba sin ver a Gertrudis Magola, unos siete años menor que yo. A ella le incomoda este segundo nombre, como a mí también el Rosana. Somos compañeras de danzas en el salón cultural del barrio desde hace unos tres años...
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Las vacunas contra el COVID-19 son seguras para niños y adolescentes

La seguridad de las vacunas contra el COVID-19 está siendo monitoreada con el programa de monitoreo de seguridad más integral y exhaustivo en la historia de los EE. UU. Los CDC monitorean la seguridad de todas las vacunas contra el COVID-19 luego de que las vacunas son autorizadas o aprobadas para su uso, incluido el riesgo de miocarditis en niños de 5 a 11 años.
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