domingo, diciembre 5, 2021

Cuentos

Las coronas de la tía Mela

Los atardeceres empezaban a refrescar en la ranchería. La visita a la casa que se convertía en centro de reunión los dos meses anteriores al día de muertos iniciaba a las cinco de la tarde. Se disponía todo lo necesario sobre la mesa cubierta con un mantel de hule floreado. Empezaba la hechura de las coronas de muerto, actividad que la tía Mela comandaba en la familia.        

Poner nuestro nombre en el mapa

Por Rosario Martínez Hola, lectores de la Revista Latina NC. Con gusto les cuento sobre la actividad literaria en mi país, México. En esta ocasión les hablaré sobre la creación de un mapa que registra el nombre de las escritoras mexicanas contemporáneas, en el cual tengo el gusto de aparecer.

El insólito doctor Cabrera (Segunda parte)

Cuando arribó a la pequeña casa de interés social donde vivían Carmelo y sus padres, la expectación, el asombro y el temor se esparció como polvareda en el fraccionamiento, sin embargo pudo más la curiosidad y al poco tiempo el médico llevaba un séquito de curiosos vecinos que desde una prudente distancia seguían sus pesados pasos sobre la calle.

El insólito doctor Cabrera

El insólito doctor Cabrera Por: Rosario Martínez. El doctor se acicaló, era sumamente vanidoso y pagado de sí mismo. Partió un abate lenguas para usarlo como pica dientes. Sacudió de su bata hasta hacía unos minutos impecablemente blanca unas migajas del pollo frito que acababa de devorar, era todo lo que quedaba de su para él, frugal comida.

Cuento Asesinato en Navidad –Final-

– ¿Qué no desean saber quién asesinó esta noche a su padre? La pregunta los dejó pasmados y fue Sofía quien rompió la tensión del momento al preguntar con incredulidad – ¿Lo saben ya? ¿Tan rápido? ¡Eso no puede ser posible! – ¿Por qué no puede ser señora? Solo alguno de los presentes pudo dar el veneno al señor Joaquín Valladolid, y descontando a los empleados que no son sospechosos, al menos no los principales, solo quedan ustedes seis, así que les vamos a dar a conocer nuestra teoría de quien lo hizo –le contestó Ortega con seriedad.

Cuento Asesinato en Navidad –Segunda Parte-

–Debió estar en el vino –dijo Ortega. Bécquer asintió. –Pero, ¿cómo llegó ahí? Juana dice que las mujeres no se le acercaron, el anciano no bebió ni comió nada antes de tomárselo, todos atestiguaron el momento en que Claudia sirvió las copas. La empleada dice que ella las lavó y secó un poco antes de que los invitados llegaran, siempre estuvieron a la vista, Pedro y las empleadas no entraron a la Biblioteca. Don Joaquín permaneció sentado en su lugar desde que su familia llegó.

Cuento Asesinato en Navidad – Primera Parte –

Lucrecia reía a grandes carcajadas cargadas de desenfadada coquetería, era la única que permanecía en la presencia de Don Joaquín, momentos después se dirigió hacia la biblioteca para reunirse con los demás. Caminaba con desenvoltura meneando la cadera con provocación, consciente de la mirada del viejo, disfrutaba sabiéndose admirada...

Desde afuera

El viaje había sido largo, sus pies delgados y morenos se habían sublevado por el peso de su cuerpo durante la travesía por ese llano pelón, sembrado de infértiles granos de arena.

EL ÚLTIMO EN LA FILA

Tengo miedo, la calle está sola y silenciosa luego de tanto bullicio. Los niños iban disfrazados como vampiros, brujas, monstruos y personajes de películas de terror, es noche de Halloween, un festejo un tanto macabro, pero divertido.

La decisión de Mona

Mona abrió los ojos, una calidez desconocida la inundaba. La luz filtrándose a través de las cortinas cerradas era tan tenue que a las claras indicaba que aún no amanecía del todo. Ni siquiera los pájaros de por sí madrugadores iniciaban el día, pero ella anhelaba vivirlo completamente, no dejar escapar ni un sólo instante de esa memorable ocasión...
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Cuando el universo me susurra su tratado filosófico

Hoy he comprendido que el mundo me parece feo. Yo no soy como esos filósofos o pensadores que se sentaban y decían “voy a pensar en este tema”, quizás por eso yo no soy filósofa y nunca llegaré a ser famosa por mis teorías. Ellos trabajaban en sus pensamientos, a mí me los muestra el universo, me los susurra una hermosa musa y me ilumina la belleza de una todopoderosa Diosa.
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