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martes, julio 5, 2022

Sombra viral

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Mayra Encarnacion
Mayra Encarnacion
Mayra R. Encarnación Meléndez, Carolina, Puerto Rico. Trabaja en la Universidad de Puerto Rico en Carolina. En octubre de 2014 participó en el 13° Encuentro Internacional de Poetas y Narradores de Las Dos Orillas, y el 3er Congreso Americano de Literatura, celebrado en Uruguay. En dicha ocasión, recibió la distinción de Visitante Ilustre en la ciudad de San Carlos. En mayo de 2015, presentó Metáforas del olvido en el Encuentro de Poetas del Mundo, la Isla en versos en Cuba. Obtuvo el primer premio en poesía en el Certamen de Microliteratura organizado por El Post Antillano, 2018. Participó en la publicación antológica titulada De Sur a Sur. Revista de Poesía y Artes Literarias que recibió el Premio especial FIS 2018. Ha publicado los siguientes libros: Deshilo del costado, 2003; El otro en mí, 2003; Tránsfuga, 2009; Metáfora del olvido, 2015; Brújula del tiempo, 2019; y Violencia nuestra de cada día (Antología), 2020. Libro laureado por el PEN de Puerto Rico Internacional con el Primer Premio Nacional 2020. Cofundadora de la editorial Areté Boricua.

Fotografías: Javier Martínez
Textos: Mayra R. Encarnación

“Enjuga la fiebre del viento
en el ocaso de nuestros pasos”.

“Suspiro tu sonrisa
en la búsqueda perpetua
de tu sensación primera.
Descubro el océano de tu indiferencia”.

“No sé cómo recorrerte
ni cómo aclamarte
solo soy la guarida navegante
de tu palpitación delirante”.

“Busco oxígeno
debajo de la epidermis por nacer”.

“Pasos detenidos en la sombra viral
desnudas mi culpa
Deslumbras la hoguera del silencio”.

“Desaté mis pasos del suelo quebrado”.

“No sopla el viento…
La lluvia arrecia
La hojarasca encubre tu paso
Silencio
resuena en los habitantes desorillados”.

P.D. Un virus desvalijó mi ser y estar.

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El vuelo de las golondrinas desde El silencio del olvido

Cuando era pequeña, tendida sobre la hierba, contemplaba el vuelo de las golondrinas… Me quedaba extasiada con la configuración del vuelo, la estampa entre las ramas de los árboles y la aventura del revoloteo. Mi padre se acercaba y me susurraba al oído: “el vuelo de las golondrinas está en tu cabeza”. Esta imagen la retomé la primera vez que mi padre desapareció de la casa… Recorrimos nuestro campo de Carolina, buscando su rastro. Encontramos su vehículo estacionado en un paraje abandonado y lo encontramos a él desorientado. Reconoció a mi madre y comenzó a llorar… Rememoré el vuelo de las golondrinas y emprendimos nuestra historia con la enfermedad de Alzheimer…
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